¿Llezas a muchas tareas? No, eso no es una mala característica. Significa que estás probando diferentes hipótesis. En tu cabeza hay más procesos que el trabajador monotético. Intentas más cosas para elegir rápidamente la que mejor valga.
Otros muchos comienzan por que se realizan de forma secuencial. Y cuando una tarea queda en espera (por ejemplo, al aguardar retroalimentación), entonces surge otra. Si en ese momento te para cada tarea le hace un cartel con la definición y el plan de acción, todo va bien. Si trabajas sin definir ni planificar, entonces en esas tareas pierdes tiempo y energía para reconstituir secuencias e historias.
Muchas tareas, aun si no se terminan, no son un problema. Con esto se asemeza otra peculiaridad: cuando una persona adquiere muchas cosas. No es malo. Significa que la persona tiene suficientes fuerzas internas y recursos para gestionar esas cosas. Pues poseer es un proceso, el flujo de uno estado al otro. Quien no es capaz de afrontarlo, lo tira. Otros encuentran la forma de organizar todo: ordenan, colocan, encuentran una utilidad, planifican su uso y reutilización, aplicarla con provecho, vender o regalar.
Y sí, no considero los casos extremos que en esas mismas circunstancias indican una patología, no un sentido común.
Sigue actuando. Crea y conquista nuevos horizontes. Encontrar tu equilibrio entre la cantidad de pensamientos, cosas y armarios.
